Villa Educación

Miércoles 19 de septiembre de 2018


CAPSAICINA, LA MOLÉCULA PICANTE CONTRA LA OBESIDAD

Zapopan, Jalisco. 18 de septiembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Picante pero sabroso. El chile es un fruto presente en casi toda la cocina mexicana y su sabor va desde algunos que prácticamente no son picantes, hasta aquellos que son un reto para el paladar, pero además del uso culinario, científicos jaliscienses han encontrado una nueva utilidad para el chile: explotar sus propiedades para combatir la obesidad.

 

El sabor picante del chile se debe a una molécula presente en su estructura: la capsaicina. Ésta se encuentra en la piel y semillas de este fruto abundante en México, por lo que científicos del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) trabajan en la producción de un compuesto similar a la capsaicina y que sea útil para combatir la grasa en adipocitos.

Los adipocitos son células capaces de almacenar energía en forma de grasa que, una vez que se acumulan, forman tejidos grasos en el organismo. El doctor Jorge Alberto Rodríguez González, investigador de la Unidad de Biotecnología Industrial de Ciatej, explica que la capsaicina es la encargada de producir el picor del chile, pero al mismo tiempo puede ayudar a inhibir la producción en exceso de adipocitos

“La capsaicina es una molécula pungente presente en el chile, y ya estamos acostumbrados a esta sensación de ardor; sin embargo, observamos que también puede tener otros usos, como alternativa para disminuir dolor o inflamaciones, e incluso en herramientas como el gas pimienta, pero la sensación picante sigue presente”.

 

Un producto similar al picante.

El científico, miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), inició desde hace cinco años el proyecto Evaluación del efecto en la lipogénesis de una capsaicina obtenida por síntesis enzimática, orientado a producir capsaicina vía enzimática y posteriormente evaluar los efectos en la disminución de adipocitos en sujetos de investigación.

Rodríguez González menciona que anteriormente se han investigado los efectos del chile en distintos padecimientos; sin embargo, en este caso también trabajan con investigadores del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en un proceso para generar a mayor escala una alternativa contra la obesidad, pero sin producir la sensación de enchilamiento, lo que derivó en la obtención de un análogo denominado olvanil.

“Producimos capsaicina y otros análogos vía enzimática, luego evaluamos sus propiedades en modelos celulares con adipocitos”, relata el investigador. En ese proyecto se observó que además de reducir los niveles de grasa en los adipocitos, también se logró inhibir la producción de más de estas células, que se multiplican una vez que son incapaces de soportar cierto límite de grasa, expandiéndose en el cuerpo, por ejemplo, en el abdomen.

 

El primer paso hacia un producto

El investigador menciona que durante la etapa de experimentación se aplicó olvanil a ratas de laboratorio, a las que se les midieron los niveles de grasa del tejido adiposo, encontrando que sus índices presentaban una disminución luego de que se les aplicara este análogo vía oral.

“Trabajamos con ratones que tuvieron una dieta rica en grasa para producirles obesidad, después les administramos vía oral este análogo para ver si la grasa acumulada disminuía con respecto a los que no se les suministraba, y descubrimos diferencias favorables en cuanto a la reducción de sus niveles de grasa, lípidos y glucosa en la sangre”.

Por ahora, añade el investigador, se trabaja en la gestión de recursos para realizar pruebas preclínicas, en encontrar mejores formulaciones y en medir la toxicidad de estas sustancias. Rodríguez González considera que esta iniciativa también es una oportunidad para generar un producto farmacéutico que pueda ser una alternativa a los tratamientos contra la obesidad.






ENTRE LA EDUCACIÓN Y LA DIVERSIÓN

Mario Pacheco

Monterrey, Nuevo León. 12 de septiembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). En México, 60 por ciento de la población se declara usuaria del Internet y los jóvenes de 12 a 24 años hacen uso de la red en un porcentaje cercano a 85 por ciento, según señala el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Dato añadido es que tres de cada cuatro usuarios de teléfonos móviles cuentan con un dispositivo inteligente (gadget), en el cual pueden realizar funciones adicionales a las de llamadas y mensajería SMS, como la toma de fotografías, grabación de audios, consultas en Internet, así como contar con un sistema de geolocalización.

Pero ¿qué tanto impacto tienen las también llamadas "tecnologías de la información" en el aprendizaje de los alumnos? ¿Están los programas educativos listos para conducir a las nuevas generaciones?

 

Metodología, necesaria para un buen uso de la tecnología educativa

La Agencia Informativa Conacyt tuvo la oportunidad de dialogar con el doctor en comunicaciones con orientación a tecnología educativa por la Universidad de Pensilvania, Mario Luis Pacheco Filella, especialista en procesos de innovación del aprendizaje, su diseño instruccional y la extensión de oportunidades educativas.

“La tecnología educativa es el sistema que integra los procesos de comunicación con los procesos de aprendizaje. Actualmente existe una enorme confusión, pues se dice ‘tecnología educativa’ y la gente piensa en computadoras, celulares, cuando en realidad se refiere a la manera en que vas a diseñar tu proceso de aprendizaje centrado en el alumno, de tal manera que integre procesos de comunicación con el aprendizaje”.

El doctor Mario Pacheco Filella asegura que una reforma es como un parche para la educación.

Por eso, Pacheco Filella encuentra necesario distinguir las tecnologías de otros elementos del proceso educativo, pues no se remiten únicamente al soporte o al apoyo, sino que son pieza clave en el aprendizaje.

“Las tecnologías no son herramientas, son procesos tecnológicos que te permiten investigar, navegar, discernir instrumentos, comunicarte. Depende del tipo de investigación que requieras, ya que todas son diferentes. Ese es el punto: ¿cómo se lo damos al alumno?”.

Sin embargo, el también fundador y director editorial de la revista de investigación de la Universidad Metropolitana de Monterrey cree que no es suficiente la modificación superficial de los modelos de educación, puesto que los problemas son más profundos.

“En vez de revisar los procesos, la metodología que se utiliza, caemos en las reformas, y una reforma sigue siendo un parche. Pero los países que están funcionando son los que han reinventado su sistema educativo. Y si no sabemos qué tipo de mexicanos queremos formar, mucho menos el tipo de conocimientos”.

 

Rediseño de programas educativos... y de los exámenes

"Tenemos que migrar hacia otro tipo de evaluaciones, a proyectos colaborativos que incluyan las nuevas tecnologías. Muchos se quejan de que los alumnos copian, y creo que un examen que se copia en su realización, es digno de ser copiado. Por eso necesitamos un rediseño, no solo del programa, sino de las formas de evaluar. Aquí es donde nos ponemos a pensar: ¿por qué un maestro establece los parámetros de un proyecto, si él no es quien lo estuvo elaborando?".

Pero dotar de tecnología a los estudiantes no augura un mayor aprendizaje o una sinergia entre el programa educativo en curso y las nuevas tecnologías, ya que hace falta capacitar a los elementos que harán uso de ellas.

"Podría decirte que dar la tecnología a los alumnos sin tener una metodología clara, es como darles una cajita feliz. El sistema debe de incluir cuál es el rol del docente para que el alumno construya conocimiento, ¿qué le damos para que sea él quien construya conocimiento? Es complejo el problema".






INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA EL FUTURO DE MÉXICO

Ciudad de México. 11 de septiembre de 2018 (Agencia Informativa Conacyt).- En el marco de la Semana Nacional del Emprendedor 2018 se presentaron los resultados del reporte Hacia una estrategia de IA en México: aprovechando la revolución de la IA, en el que se realizó un mapeo del ecosistema de inteligencia artificial (IA) de México.

La elaboración del informe fue comisionada por la Embajada Británica en México a C Minds y estuvo financiado por el Fondo de Prosperidad del Reino Unido. El desarrollo de la investigación fue una labor conjunta entre C Minds y Oxford Insights, organización que provee de asesoría en sectores estratégicos a gobiernos de todo el mundo.

“Realizamos entrevistas personalizadas con más de 68 personas clave de los sectores industria, academia, sociedad civil, startups, entre otros (…) Lo más relevante de este reporte son las recomendaciones de política pública que hacemos al gobierno de México para que nuestro país pueda ser pionero en el desarrollo de esta tecnología”, dijo Cristina Martínez, líder del laboratorio de inteligencia artificial para el bien social de la agencia de innovación C Minds.

 

Fortaleza digital

Según cifras del reporte, México ocupa el lugar 22 de entre 35 naciones en el índice de preparación para la inteligencia artificial. Entre las fortalezas de nuestro país, se enumera la infraestructura digital, que se traduce en buenas condiciones para trabajar con los datos necesarios para esta materia.

El reporte Hacia una estrategia de IA en México: aprovechando la revolución de la IA puede descargarse en el portal de C Minds.

Asimismo, el documento reveló que dentro de las dos próximas décadas, 19 por ciento de los empleos en México, es decir, 9.8 millones de puestos, pueden llegar a ser afectados por la automatización de procesos. Las afectaciones de la entrada de sistemas automatizados podría ir desde su implementación como herramienta para el trabajador, hasta llegar a reemplazar completamente la mano de obra.

 

“La palabra afectación es lo suficientemente ambigua y no necesariamente significa el reemplazo, significa simplemente que los trabajos van a cambiar, pueden mejorar o pueden sí tener, en menor medida, algún tipo de desplazamiento”, apuntó Cristina Martínez.

En el reporte se argumentan las razones por las que es necesario que México invierta en el desarrollo de inteligencia artificial, pues de esa manera se lograrían cambios en la economía y en la sociedad al apoyar el talento local que innove en el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.

“No podemos hablar de inteligencia artificial si no se le brinda a la población la capacidad, a través de STEM, de generar los algoritmos para trabajar con datos de inteligencia artificial. Si se quiere diversificar la fuente laboral y los trabajos, se tiene que hacer un esfuerzo desde la base, donde se den habilidades digitales desde la educación básica”, expuso Rodrigo Félix, director de política de anticorrupción, competencia, digitalización y estado de derecho de la Embajada Británica en México.

La Semana Nacional del Emprendedor permanecerá abierta al público hasta el viernes 14 de septiembre. El visitante encontrará herramientas para mejorar sus habilidades empresariales y de innovación, así como el estand del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en donde se presenta la extensa oferta académica enfocada en desarrollo científico.






LOS NIÑOS MÁS FAMOSOS DE LA PATRIA

24 SEPTIEMBRE, 2011

Por Guadalupe Loaeza

Hoy que se conmemora un año más de la batalla de Chapultepec, en 1847, en la que perdieron la vida cerca de 600 soldados, quisiera recordar la vida de los seis jovencitos, casi niños, que se encontraban entre los defensores del castillo: Juan de la Barrera (1828), Agustín Melgar (1829), Fernando Montes de Oca (1829), Juan Escutia (1830), Vicente Suárez (1833) y Francisco Márquez (1834).

Juan Escutia, Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Francisco Márquez, Vicente Suárez y Fernando Montes de Oca.

En el caso de los Niños Héroes, puede decirse que “su destino fue la infancia”, debido a su muerte tan temprana. No hace mucho me contaron que Porfirio Díaz se aburría cuando encabezaba un acto en el que intervenía algún poeta. Cuánto debió sufrir, especialmente en los tiempos en que se celebraba el Centenario de la Independencia, pues no pasaba un día sin que se leyeran poemas sobre Hidalgo, la Independencia o Benito Juárez. Pero, entre los héroes más celebrados se encontraban los niños más famosos de la patria: los Niños Héroes.

Dicen que en una ocasión en que Amado Nervo leía un poema en la Cámara de Diputados, Díaz preguntó a uno de sus ministros: “¿A qué hora se acaba la musiquita?” Díaz no tenía mucha sensibilidad poética, así que no creo que le haya gustado el poema que Nervo hizo a los Niños Héroes, aun cuando presidió la ceremonia de su lectura en 1903.

Dice el novelista Mariano Azuela, quien estuvo ese día en Chapultepec, que Díaz estaba en plenitud de su gloria, rodeado de una brillante comitiva. Hay que decir que los cadetes sobrevivientes crearon en 1871 la Asociación del Heroico Colegio Militar para preservar su historia. Con respecto a estos héroes, aunque no eran precisamente niños, pues tenían entre 13 y 19 años, sí actuaron con gran heroísmo durante el asalto al Castillo de Chapultepec por las tropas norteamericanas.

En un artículo del historiador Alejandro Rosas, “Una historia mal contada. Los niños héroes” (Revista Relatos e Historias de México 9/9), leemos: “No queda lugar a dudas que sí fueron héroes por varias razones: por haber tomado las armas para defender el territorio nacional; porque no tenían la obligación de permanecer en el Castillo y decidieron quedarse voluntariamente; porque con escasas provisiones y pertrechos militares resistieron el bombardeo de más de un día, bajo el fuego de la artillería enemiga que hacía cimbrar Chapultepec entero”. La invasión a Chapultepec se dio en medio de la invasión norteamericana, que duró dos años. El general Winfield Scott dirigía el ejército estadounidense que había llegado desde Veracruz. El ejército enemigo bombardeó por más de 12 horas el castillo, la mayor parte de los soldados mexicanos desertaron, pues veían la plaza perdida. Seguramente lo mismo pensó el presidente Antonio López de Santa Anna, pues no mandó más hombres. El director del castillo, que albergaba el Colegio Militar, dio la oportunidad a los soldados de abandonar el edificio. Muchos, entre ellos los seis Niños Héroes, decidieron quedarse a pelear.

Dice José Emilio Pacheco en Crónica del 47 (Clío, 1997) que en esa guerra que abarcó todo el bosque así como Molino del Rey, la Condesa y hasta el actual Metro Insurgentes, se cayeron la mayor parte de los ahuehuetes que había plantado Nezahualcóyotl.

Al año siguiente de la batalla, el director del Colegio Militar mandó al gobierno una lista de los combatientes para que se les rindiera homenaje. La conmemoración tuvo lugar hasta la presidencia de Benito Juárez en 1871.

Por desgracia, casi nada sabemos de la personalidad de estos niños salvo su valor para pelear por una guerra perdida. Conocemos sus rostros gracias a que Santiago Hernández y Ayllón, su compañero del colegio, decidió pintarlos ayudado sólo de sus recuerdos. Tal vez mientras los pintaba, evocaba anécdotas de sus amigos. Y quizá por eso hizo unos retratos en los que se ven muy elegantes, con su uniforme de gala, pero, sobre todo, con unamirada llena de vitalidad y patriotismo.