Villa Educación

Lunes 18 de junio de 2018

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MÚSICA, UN ESTÍMULO SONORO CREADO POR NECESIDAD

(Agencia Informativa Conacyt). Cada una de las capacidades sensoriales con las que contamos los seres humanos aportan a la percepción que tenemos del entorno, además, nos permiten interactuar e identificar situaciones cruciales para nuestro desarrollo cotidiano dentro de la sociedad.

En el caso de la audición, su función afecta de manera directa en actividades que van desde la comunicación verbal hasta la creación y ejecución de artes como la música, expresión fundamental en distintas culturas alrededor del mundo.

Durante la presentación del diálogo Estímulos sonoros, en el marco de la segunda edición de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia, organizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el maestro en composición Víctor Ibarra comentó que la música es algo “totalmente ficticio”, creado para satisfacer una necesidad de comunicación a través de ciertos sonidos.

Por otro lado, la definición de música puede variar entre un individuo y otro, pero en general, para que un conjunto de sonidos sea considerado música, debe estar estructurado con tonalidad, ritmo y timbre.

Cuando una persona recibe un estímulo sonoro, como la música, este es captado por el pabellón auricular, viaja por el oído medio y llega a la membrana basilar —parte del oído interno que nos permite identificar sonidos con distintas frecuencias—, donde conecta con el nervio auditivo; a partir de ese momento, el sonido es procesado por el sistema nervioso.

En el sistema nervioso, detalles del sonido, como la dirección de donde proviene y la regulación del volumen, son posibles gracias al trabajo de ciertas neuronas encargadas de conducir el estímulo sonoro hasta la corteza auditiva, ubicada en el lóbulo temporal del cerebro. La activación del planum temporale —zona del cerebro humano ubicada en la corteza secundaria— es una de las respuestas fisiológicas al escuchar música, aunque otras partes del cerebro, como la corteza motora y la corteza sensorial, también se activan ante este estímulo.

La interpretación de la música como algo placentero depende en gran medida del ritmo y la repetición en su composición, pues mientras más “predecible” sea una pieza musical, el cerebro se sentirá “más cómodo” y la clasificará como agradable. Esta característica también influye en que una canción sea identificada como “pegajosa”, en términos coloquiales.

Una vida sin música

Anhedonia es el término utilizado para referirse a un estado psicológico en el cual las personas que lo padecen son incapaces de experimentar placer ante estímulos que habitualmente son considerados como placenteros. En este sentido, existen quienes son insensibles al efecto que pueda causar en ellos escuchar alguna melodía.

También existen personas incapaces de diferenciar entre música y cualquier otro sonido, es decir, no distinguen los ritmos o tonos que la constituyen y, por lo tanto, no pueden interpretar el mensaje musical completo.

Por otro lado, la música es utilizada en diversas terapias para pacientes con dificultades motrices o autismo, quienes tras someterse al tratamiento en cuestión, presentan avances en su estado de salud integral; sin embargo, permanece la duda de si la mejoría en estas personas es el resultado de la sola exposición a este arte.

 




LA CIENCIA Y LAS ARTES: DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA

“Los mejores científicos también son artistas”

Esta frase del reconocido científico Albert Einstein describe muy bien los objetivos y la motivación que ha servido de base para el desarrollo de lo que hoy se conoce como educación STEAM (Science, Technology, Engineering, Arts and Math, por sus siglas en inglés). Einstein, además de ser uno de los físicos más reconocidos de la historia, era pianista y violinista amateur. Otros ejemplos conocidos son el polímata Leonardo da Vinci, quien dejó un gran legado: pintura, escultura y diseño; o la bióloga marina Rachel Carson, quien, por su talento literario, es considerada la madre del movimiento ecologista moderno.

A lo largo del último siglo, en parte debido a los grandes avances en todas las áreas del conocimiento, la educación formal se ha ido dividiendo en disciplinas cada vez más rígidas y compartimentadas. Esta división ha generado, a su vez, una jerarquía de disciplinas del saber; jerarquía en la cual las artes y las humanidades ocupan los escalones más bajos. En algunos lugares se ha llegado a plantear, incluso, la eliminación de dichas disciplinas del currículo.

Sin embargo, investigaciones recientes desde hace un par de décadas ponen en evidencia los efectos negativos de dicho enfoque. La respuesta ha sido un movimiento cada vez más potente que apuesta por una manera diferente de pensar y educar.

El popular astrofísico Neil de Grasse Tyson explica la importancia de las artes y las humanidades de manera clara y concisa. Para él, son dos caras de la misma moneda. Algo que la educación moderna ha tardado en aceptar y aprender, pero sobre lo cual se avanza cada vez más; la educación STEAM es su expresión más articulada. Pedagogías emergentes, como el aprendizaje por proyectos, el aprendizaje colaborativo y el movimiento maker, apuestan por un enfoque interdisciplinar que parte de los conocimientos, las experiencias y las necesidades de los estudiantes y su entorno.

El enfoque competencial de estas pedagogías, metodologías y estrategias pone en evidencia el gran valor que las artes y las humanidades aportan al desarrollo cognitivo y emocional de las personas. Dicha aportación puede tomar distintas formas, para muchos las artes y las humanidades pueden ser usadas como simples herramientas en la enseñanza de las ciencias exactas. En efecto, se ha demostrado que estas pueden mejorar la motivación del alumnado por aprender y facilitar el aprendizaje de conceptos y fenómenos complejos.

No obstante, siguiendo la reflexión de Tyson, este enfoque, aunque válido y útil, no hace justicia a la aportación de las artes. Tal como expresan él mismo y Fabiola Gianotti, directora general de la organización europea para la investigación nuclear, la música, la literatura, el teatro, la danza y la pintura tienen un peso y una importancia por sí mismas. Hoy en día sabemos que aprender una segunda lengua, tocar un instrumento musical o expresarse a través de la manipulación de materiales y objetos estimula y potencia partes del cerebro que son claves para el desarrollo de la inteligencia, las actitudes colaborativas, las habilidades comunicativas y la resolución de problemas.

STEAM no significa restarle relevancia a las ciencias exactas; significa reconocer la importancia de todas las áreas del saber, entiendo que la complejidad de los retos que hoy tenemos como sociedad requieren conocimientos y competencias transversales e interdisciplinares, capacidad de adaptación, creatividad y capacidad de invención.




LA CIENCIA COMO PUENTE DE COMUNICACIÓN EN UN MUNDO MULTICULTURAL

Mérida, Yucatán. 19 de abril de 2018 (Agencia Informativa Conacyt). Un calor abrasador se extiende por la “ciudad blanca” que durante cuatro días recibe a estudiantes, investigadores y especialistas de todo el país y Latinoamérica en el 5o Encuentro Conocimientos, Ciencia y Tecnología en un Mundo Multicultural.

Organizado por el Centro de Nanociencias y Nanotecnología (Cnyn) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en colaboración con el Centro Peninsular en Humanidades y en Ciencias Sociales (CEPHCIS) —perteneciente a la misma casa de estudios—, esta quinta edición tiene entre sus objetivos crear un espacio de diálogo y reflexión sobre diversos temas de ciencia y tecnología, desde un punto de vista amplio, comprensivo y multicultural.

El investigador del Cnyn Noboru Takeuchi, fundador y principal impulsor de este encuentro, afirmó que pretenden que la ciencia sea un puente de comunicación: “Queremos crear un puente de la ciencia entre comunidades diversas, lo que sería prácticamente el objetivo fundamental de nuestros eventos, en un encuentro que crece más cada año”.

México es el primer país latinoamericano en reconocerse como nación multicultural y ocupa el octavo lugar entre las naciones con mayor cantidad de pueblos indígenas, dijo el director del CEPHCIS, Adrián Curiel Rivera.

“Nuestro país alberga una gran diversidad cultural con sus respectivas fuentes de conocimientos y visiones del mundo. Hoy, en este contexto de globalización económica y de una aparente homogeneización en los ámbitos económico, político y social, la diversidad cultural debe ser preservada, reconocida y respetada en aras de los valores de la convivencia”

Explicó que el tema de la multiculturalidad ha sido ampliamente estudiado. La UNAM creó desde 2014 el Programa Universitario México Nación Multicultural que tiene entre sus objetivos vincular esfuerzos entre las personas y grupos que trabajan temas relacionados con la composición multicultural indígena, fomentar el nivel académico de los trabajos sobre el tema, además de difundir y extender los conocimientos y experiencias derivadas de las investigaciones.

“Este es el espíritu de este encuentro: generar un espacio para disertar los avances de las ciencias exactas, las ciencias sociales y las humanidades, poniendo especial énfasis en los proyectos que se generan dentro de las comunidades indígenas”.




LOS BENEFICIOS DEL ARTE DE CONTAR HISTORIAS

¿Has visto algún anuncio, videojuego o videoclip que aún recuerdes perfectamente? Seguro que dentro de ese recurso audiovisual se explicaba una breve historia que llamó tu atención, despertó tus emociones y te cautivó. Esta magnífica técnica es llamada Storytelling y en el ámbito de la educación, la conocemos en México por la labor que realizan los “cuentacuentos” y es precisamente esa forma ten interesante la que necesitamos  aplicar los docentes para motivar el aprendizaje.

Storytelling

En tiempos remotos, antes de que existiera la escritura, ya se contaban historias que se transmitían oralmente de generación en generación con la finalidad de entretener, educar, difundir la cultura, o inculcar valores. ¿Quién no recuerda el cuento de Hansel y Gretel o Caperucita Roja?

El Storytelling o la narración de historias, es el acto de transmitir relatos repletos de emociones valiéndose del uso de las palabras o las imágenes. Aunque esta estrategia no es ninguna novedad,  los tiempos van cambiando y con ello también las historias y su manera de contarlas.

La digitalización de las aulas y el aprendizaje ha supuesto una gran revolución a la hora de contar historias. Así pues, la narración tradicional adquiere una nueva dimensión valiéndose de nuevas herramientas y soportes para transmitir conocimientos y valores que despiertan el interés y la motivación de los alumnos. 

El Storytelling, en su versión tradicional o digital, es un arma poderosa en las manos del docente para usar los relatos, sean estos inventados o reales, en beneficio del proceso de enseñanza-aprendizaje. Aquí te mostramos algunos de los beneficios más destacados de esta estrategia:

Proporciona a los alumnos motivación, diversión, curiosidad y actitudes favorables para el aprendizaje.

Ayuda a establecer conexiones entre los contenidos y a organizar la información.

Promueve una gran cantidad de valores para trabajar en el aula.

Fomenta el pensamiento crítico a partir de las reflexiones de los relatos.

Desarrolla las habilidades sociales como la escucha activa y la empatía.

Permite que los niños y niñas presten mayor atención y obtengan un nivel mayor de concentración.

Crea un vínculo entre el docente y los alumnos, facilitando una comunicación más fluida y una interacción más bidireccional.

Favorece un clima de trabajo relajado y participativo.

Estimula la creatividad e imaginación del alumnado.

Promueve una implicación emocional que permite que los mensajes se interpretan más rápido y de manera más profunda.

¿Cómo adaptar el Storytelling al aula?

El arte de contar historias exige la figura del storyteller, y en este caso es el docente quién debe adoptar este rol tan sumamente importante. Para ser un buen narrador debes conocer algunos trucos para que tus historias sean apasionantes y cumplan con el objetivo final, como pueden ser la introducción de algún contenido, el aprendizaje de algún valor ético, la reflexión sobre alguna temática concreta… etcétera.

Como un buen ejemplo vale más que mil palabras, hemos seleccionado para ti algunas experiencias que esperamos que te animen a poner en práctica esta estrategia en el aula:

El poder de las historias: En esta charla de TEDx Talks, Eduardo Sáenz de Cabezón explica la importancia de relatar historias para introducir contenidos del currículum para hacerlos curiosos e interesantes. No cuenta, como ejemplo, la historia de Évariste Galois para explicar la teoría matemática que inventó con tan sólo 20 años.

Digital Storytelling: En esta página web, los narradores de las historias son los propios alumnos. Esta opción permite a los alumnos expresar sus emociones, reflexionar sobre temáticas reales o ficticias, sintetizar la información en unos poco minutos, encontrar imágenes que reflejen y den apoyo a las palabras, desarrollar habilidades TIC…

De la misma forma, estamos seguros que conoces algún o alguna “cuentacuentos” como les llamamos en la educación básica, observa con atención cómo cuenta los cuentos, cambia constantemente el tono, el volumen, hace pausas, pone diferentes voces, ambienta con imágenes el entorno de su plática, en fin son muchas las técnicas que tenemos que aprender.

El poder de las historias

¿Cuánto pueden ayudar las historias a aprender ciencia? Eduardo Sáenz de Cabezón demuestra el poder de las historias para hacer interesante hasta lo más difícil y complicado.

 




EL PRINCIPITO - NOVELA DE ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY

El principito es una novela corta leve, rápida, incluso exacta en sus calculadas digresiones, que apuesta por una enorme visibilidad, múltiple y consistente. Pero sobre todo cumple con la séptima característica, la que añadió Ricardo Piglia: el desplazamiento o deslizamiento (la mejor ficción construye marcos en que el “yo” pasa su testigo, en que el “otro” habla con la fuerza de la verdad).

A Saint-Exupéry no le gustaba su propio dibujo: le resultaba demasiado esquemático e infantil. Pero ese libro —fruto de un encargo y publicado antes en inglés que en francés, hace exactamente 75 años— solo podía imaginarlo él. A su estilo intergeneracional y a sus temas universales (la infancia, el desierto, las edades del hombre, el propio universo) añadió, por tanto, un lenguaje paralelo también ajeno a cualquier frontera: el de la ilustración.

Medio siglo antes de que se acuñara la palabra “transmedia” y veinte años antes de que la imagen del Che fuera estampada en camisetas, Saint-Exupéry lanzó al mercado una obra menor en su trayectoria, pero que tenía una endiablada versatilidad. Era terriblemente adaptable y tenía un gran potencial en todos los medios de comunicación habidos y por haber. Porque en menos de cien páginas y a partir de una silueta icónica, crea ni más ni menos que un mundo. Un mundo que es pura elasticidad.

Es imposible llevar la cuenta de los libros, los musicales, las versiones teatrales, las adaptaciones radiofónicas y seriales y cinematográficas, los proyectos digitales y el sinfín de textos que derivan cada año de esa semilla plantada en 1943. Pero no hay más que ver las tres temporadas de la serie de animación europea de principios de esta década o la preciosa e inteligente película de 2015, dirigida por Mark Osborne, con una historia principal ambientada en nuestro presente (muy Pixar) y una adaptación literal de la nouvelle a modo de relato dentro del relato, para comprobar que su potencial sigue más vivo que nunca.

Es un mito. Es un icono. Es una tienda de París. Es un parque temático. Es una colección de acuarelas originales que suman varios millones de euros en el mercado de las subastas. Es mucho más (o mucho menos) que un clásico: es una industria.

“¿Se puede decir que El principito es un clásico de la literatura universal? Tengo mis dudas”.

Pero al ser una obra publicada en más de 250 idiomas, nos recuerda sobre todo que un artista es incapaz de controlar la recepción de su creación. Saint-Exupéry también habló de su accidente en el Sáhara en sus dos obras más importantes: Tierra de los hombres y Ciudadela. Dos libros ambiciosos y extensos, pero que no reúnen las características que Italo Calvino imaginó para la literatura de nuestro milenio.

Mientras que en sus dos libros más monumentales la voz principal en el desierto es la del propio Saint-Exupéry, en su superventas inmortal el protagonismo lo asume esa vocecilla extraña, ese extraterrestre aristocrático que nos suena extravagante, sí, pero —camino ya de su primer siglo de vida— también raramente verdadero.








¿SABÍAS QUE? UNA DE LAS PRIMERAS NOVELAS DE CIENCIA FICCIÓN ES MEXICANA?

La novela Eugenia: esbozo novelesco de costumbres futuras, escrita en 1919 por el medico yucateco Eduardo Urzaiz, representa una de las primeras novelas mexicanas de ciencia ficción. El título describe el interés del autor por la eugenesia, ya que el nombre Eugenia tiene sus raíces del griego eu: bien, correcto y genia: origen. Es decir, significa ‘bien nacido’. No es casualidad que Urzaiz eligiera el nombre de Eugenia, ya que contiene una propuesta eugenésica en su discurso. Algunos autores consideran que Eugenia es un trabajo pionero que anticipa un futuro en la organización social y el dogma científico. 

Fotografía cortesía de wikimedia.

Eugenia… es una novela que proyecta el control de la reproducción humana para crear una sociedad ideal. Por lo tanto, aproxima a la mirada del ‘hombre nuevo’, producto de la utopía del autor, que busca convencer al lector acerca de las ventajas de la selección artificial y el control de la natalidad por parte del Estado. Situación similar a la obra Un Mundo Feliz (1963) de Aldous Huxley. Sin embargo, la diferencia radica en que Huxley indica las desventajas de un control genético (distopía); mientras que Urzaiz es positivo ante los programas de selección genética, pues considera que un control podría vaciar cárceles, hospitales y manicomios. Además de erradicar enfermedades, dando vuelco a la utopía de una sociedad perfecta. 

La propuesta novedosa de Eugenia reside en el proceso que plantea Urzaiz, en donde el óvulo fecundado se traslada al varón, con el fin de que éste sea el que desarrolle el embarazo. Dicha propuesta fue inspirada en trabajos científicos que el autor había consultado. Por lo que se puede determinar que Eugenia: esbozo novelesco de costumbres futurases una muestra de la recepción y entendimiento de los avances científicos del siglo XIX y las ideas evolutivas. 




LAS VANGUARDIAS Y SU RELACIÓN CON LOS AVANCES CIENTÍFICOS Y TECNOLÓGICOS

Por Aketzalli González

 (Agencia Informativa Conacyt).-  El nombre de vanguardias fue designado a una serie de inquietudes artísticas que se situaban en la cultura del momento. El movimiento surgió durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y significó uno de los momentos de mayor unidad entre los artistas europeos que aspiraban la construcción de una nueva cultura y  por tanto, de una nueva sociedad.

Juan Villoro, escritor y periodista mexicano, ganador del Premio Herralde (2004) considera que una de las paradojas de la historia del arte es que las piezas que definen un momento histórico son aquellas que se opusieron a su tiempo, lo que hace que estas piezas rompan con el tiempo. Para Villoro, las vanguardias pertenecen a esta tradición, principalmente las de la primera mitad del siglo XX, en donde las ideas de la vanguardia enmarcaron el cambio de la realidad, el mundo y la transformación del interior de las conciencias, suprimiendo el papel sensor que tenía el inconsciente para llegar a formas del arte más profundas.